• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

El ciclo

Asklepios

Incinerando envidias
Es cuando las luces descalzas

comienzan su caracoleo entre

el crepúsculo y las

grietas del mar.

Allí, se apagan torpes sus

últimos rescoldos que,

parecen tan débiles, que

muchos creen que hasta

tartamudea su resplandor.

La noche comienza a levantar

su campamento de inmensa oscuridad

para, desde allí, atender y vigilar

el pasar de sus horas, y que nada

impropio suceda; que se altere

su reconocida tranquilidad.

Casi sin querer, el amanecer

avisa de su llegada, dando lugar

al comienzo de intercambio

estelar de ráfagas oscuras y

sombras de luz. ¿O son de luces

sin sombras y reflejos de oscuridad?

De todo puede ocurrir durante estas

transiciones, empeñadas en no

repetirse jamás.

Los espacios son invadidos y ocupados

por la claridad solar, hasta que más

alto no puede llegar. Se diría que, por

unos breves momentos, se permite un

mínimo descanso antes de cumplir

su misión, que es, ahora, descender

hasta volver a coincidir, un día más,

con el crepúsculo, que da paso a una

nueva, renovada e inédita nocturnidad.
 
Atrás
Arriba