
TÍMIDAS RAZONES.
Estoy con mis dos manos llenas de viento,
siento mi alma plena de hojas de silencio
pues las paredes susurran en desorden
necias palabras de colmenas besadas.
Es como una lluvia de pegados papeles,
ola inquieta de incoherentes girasoles
para precipitarme a un mar iluminado
que alivia el instinto saber del pozo ausente.
Entre aquellas avenidas
viven en paz las fronteras
rozando risas de piel
para la lucidez loca
que trincha razón y aire.
El flujo así, tan tímido,
me atrae las yemas sombrías
de ánimas que ya son silencios
en la intestinal ausencia.
Tan solo,
labios, dedos y sándalo
para la cosecha de los instintos.
* * * * * * *
(luzyabsenta)
Archivos adjuntos
Última edición: