Cuentista
Silencio, un cuento.
DONCELLA MUERTE
El suelo se agrietó,
y de ese quiebro de perennes lamentos
resurgió un soplo impávido que expiró la flama de las velas,
y fue la vida de aquel joven
la que se unió al clamo de alientos robados,
guiados por la umbrosa señora nombrada muerte...
Vagué cien años, morí tres veces
mas una vez me enamoré
y oculto en el inmenso placer a ti, te busco
doncella muerte, no me rindo por vencerte
sin culpa espero tu negro velo
y así besarte en un instante...
¡Escuchad mi corazón enamorado de la muerte!
Escuchad, guardad silencio y así oiréis su palpitar
¿Habéis amado como yo, en hechizo tutelar?
Crece mi deseo en tu llegada, doncella muerte
bebí del cáliz, y enamorado renazco inmortal
para volver a morir...
Tus alas de oscura cabellera, me cubren poderosas
y complacido, despierto de mi noche nupcial
donde tú, viniste a mí, desposada compañera sepulcral
doncella inerte, doncella bruna... doncella muerte,
devuelto a la vida sin tu ansiada compañía
yerro errante amor lejano...
Y la muerte es tan hermosa, al morir enamorado
suena música en su boca, con caricias, con cuidado
deliciosa sensación de su cántico en mi boca
suave mece oscuridad que me aplaca ilusionado
en el céfiro fragante de su aliento perfumado
Ámame, doncella muerte...
Contagiado en tu belleza de lacrada sepultura
bebo en sorbos extasiado en el deseo,
acércame al abismo donde el tiempo no retumbe
y al cumplirlo, solo zumbe nuestro pálpito furioso,
un remanso en tu cobijo, y dormido hoy suspiro
hermosura prometida...
el amor, mata a la muerte.
"Cuentista" 2015
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