ludmila
Poeta veterano en el portal
Daña tu quedarte dormido entre las arias
despabilando un ardor desmesurado
sin querer apasionarte con los sueños.
Un resplandor de violines
se somete a la hostilidad de mi llanto.
La sensibilidad del brillo flameante
huele a madera nueva y húmeda
Daña el zigzagueo de tu risa
que se evade en el olvido de las hojas;
y en la arista de las esquinas envidiosas
el porvenir se asoma indigente
como el tímido quejido de una rosa...
despabilando un ardor desmesurado
sin querer apasionarte con los sueños.
Un resplandor de violines
se somete a la hostilidad de mi llanto.
La sensibilidad del brillo flameante
huele a madera nueva y húmeda
Daña el zigzagueo de tu risa
que se evade en el olvido de las hojas;
y en la arista de las esquinas envidiosas
el porvenir se asoma indigente
como el tímido quejido de una rosa...