ludmila
Poeta veterano en el portal
Te extraño como si fuese
la última página en blanco
de un cuaderno de arena.
Un niño
que ha perdido las manos
pidiendo que lo quisieran,
un arsenal de escombros
en el Partenón de Atenas,
un escuadrón de bólidos
sin fronteras…
Un ángel sin alas,
en la planta alta
sin escaleras.
Cómo falta tu palabra
en el anexo referatum
de una crítica sincera,
porque cuando estabas
leías la furia de la carencia
semblante que
en la diáspora de las recetas
anclabas la razón
con la elocuencia.
Te extraño
como se extraña
en cada mirada
la transparencia.
la última página en blanco
de un cuaderno de arena.
Un niño
que ha perdido las manos
pidiendo que lo quisieran,
un arsenal de escombros
en el Partenón de Atenas,
un escuadrón de bólidos
sin fronteras…
Un ángel sin alas,
en la planta alta
sin escaleras.
Cómo falta tu palabra
en el anexo referatum
de una crítica sincera,
porque cuando estabas
leías la furia de la carencia
semblante que
en la diáspora de las recetas
anclabas la razón
con la elocuencia.
Te extraño
como se extraña
en cada mirada
la transparencia.
Última edición: