Glendalis Lugo
Poeta veterano en el portal
Dulce mariposa blanca,
amas la luna y su esplendor
ella es tu amiga,
le cuentas todo, es tu gran amor.
No duermes, te quedas prendada
de su belleza que ilumina tu corazón
y cuando ella desaparece
sientes vació y desolación.
Mariposa blanca,
te llena una gran ilusión
llegar a la luna, abrazarla y
demostrarle todo tu amor.
Esta noche será la perfecta
piensas volar hacia ella,
sabes que te recibirá
con mucho candor.
La luna detenerla quiere,
será un sacrificio en balde,
ya ella la ama y no necesita
hacer ese viaje.
Pero empecinada va la mariposa
y comienza a volar muy alto,
con la esperanza de poder llegar
tan rápido y perderse en su encanto.
Linda mariposa has volado demasiado,
has perdido fuerza y
tus alas se van deshojando,
el regreso es imposible el camino
se torna oscuro.
Su último suspiro llega
a oídos de la luna,
y ve como cae sin fuerzas
la mariposa por querer llegar
hacia ella.
La luna Triste por la suerte de su amiga
le tiende una nube llena de flores
para que al caer no se lastime.
Pero es muy tarde,
la mariposa ha perecido,
empecinada por un amor sin ruta
ni destino.
Acongojada la luna llora
por su amiga la mariposa,
y una gota de lágrima cae en sus alas
reviviéndola en el acto.
La mariposa le agradece a su amiga
por salvarle la vida y todos las noches
la mariposa le canta a la luna y
le recita poemas agraciada por amarla tanto.
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