Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Entre luces y sombras
en cada mirada callada
Las penumbras,
vuelan como mariposas.
¡Como luces y sombras disfrazadas!
Las espesas ráfagas llorosas,
en su puerta cerrada.
...Y te sobran las palabras...
Como mariposa apagada.
Como una tormenta en llovizna
va creciendo los nubarrones en su espacio
con la creciente paciencia,
...Y su libertad de pensar...
Se despedaza cada brizna
en sus ojos sin parar.
Quisiera ser sabio
para no tener la ira del hombre,
ni la tormenta en el mar...
Sólo me entrego al silencio,
y en cada llovizna del viento,
mil hojas debe arrastrar.
Una caricia en mi boca toca
Solo miro tus labios adentro,
y arden como fuego...
Nada se pierde en tu boca,
¡Y todo es como un juego!
De mi aventura loca,
con este latir adentro.
Hablemos de esa soledad compañía donde sólo navega el silencio.... Hablemos, donde nadie se hace necesario y en mi barca solitaria ¡El tiempo se escapa! En una serenidad vacía...
Un nuevo sol ha nacido
manojo de hojas enlazadas.
con mis manos alzada,
y con la misma dirección de la mirada
el amor repetido
sobre el nido
y en cada huella pisada.
Cada rayo de sol, una luz de jornada
hallando siempre el sentido
a mis hojas iluminada
y a cada racimo prometido...
Su bendición echada.
...Y los pensamientos van a la deriva
con su pálida niebla
y en su pecho tiembla.
¡El alma callada también habla!
Un silencio que solo iba,
arrastrando las sollozas palabras
de su tristeza viva.