Hay un desgarro en mi alma
que densa bruma desata,
la que apaga las fogatas
la que cierra los caminos.
Ay, ave de bello trino
donde te puedo encontar,
¿estarás en los trigales
dialogando con el mar?
en bosques espirituales
verde y azul ultramar.
Donde han quedado tus musas
encantadas, poderosas,
¿se habrán vuelto mariposas
entre los cielos difusas?
bajo la tierra, reclusas,
dormidas en los cometas.
Despiértenme a mi poeta,
que a mi alma reviviá
con los versos que escribía
desbordaba este planeta.
A todos los ausentes en este portal.