Amor de noche y de día
emergente de un sueño
acabaron con la pesadilla
de las que ayer era dueño.
Como la perfecta fusiónhaciendo renacer amor
en la mística compasión
de querernos sin clamor.
Exquisita melancolía
tu cambiaste por dulce
muy dulce maravilla...
Tu corazón fiel...