Eran mas de 200 escalones los que se perdían a simple vista.
Pero el quería subir por que cada escalón que dejaba abajo,
estaba siendo ocupado,
-Ocupado por un rió tibio...
Húmedo...
Que hacia que cada piedra acomodada, en conjunto con aquella lama,
se volviera cada vez más resbalosa y peligrosa para retroceder.
Tenia miedo a caer y morir, tenia miedo a no llegar arriba,
donde la vejez lo esperaba...
pero aunque ya había subido mucho.
A sus 28 años todavía le parecía interminable y el avance no se mostraba.
Un día se detuvo...
No pudo más.
El río crecía cada vez más hasta humedecer tanto que la humedad
ya estaba bajo sus pies descalzos...
No pudo detener la hemorragia de cada rodilla.
Y nunca supo, si avanzo, si se quedo lejos o
simplemente no llego ni a medio camino.
El camino para el termino.
Los escalones...
...terminaron de ser recorridos,
su cuerpo ya no era firme,
La historia hasta el fondo cayo.
La historia, nuestra historia, por más que haya terminado siempre estará latiendo para los que la quieran leer.
Un abrazo.