Una tarde sin luna,
se escucho la lluvia,
goteras y más goteras.
apestaba la humedad,
una nube extraña
agraviaba el olor,
impregnaba paredes,
se escucho por la casa,
el ultimo paso,
el ultimo aliento,
el ultimo grito,
ya sin lengua.
Llovía en su boca,
no había nubes esa tarde,
el último rayo de sol
entraba por la ventana,
sus pupilas se dilataron,
para dejar entrar,
la ultima vez,
que sus ojos vieron
y sintieron,
la luz del sol.
Termino de llover en su habitación,
la ventana se cerro,
la nube fragante se volvió intensa,
Ella no supo que paso...
Pero todo ya había pasado.
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