Danza de pasos
vuelan en brincos,
no olvides que te amo,
yo siempre te llamo.
En la oscuridad en un rincón
estaba un día un bello montón,
de hojas secas y muchas telarañas
estaban tejidas por muchas arañas.
En el olvido de la vida se volvió sombra
se volvió frió y se sentó en la alfombra,
abrazo su espejo que tanto dolía,
olvido el reflejo y empezó un nuevo día.
Muñequita de mi estante,
no llores madre que tu belleza
a mis ojos es constante...