Te escribiría un poema…,
si mi mente estuviera clara,
si mi corazón no sufriera,
si este calvario terminara…
Te dedicaría unos versos
inspirados en tu mirada,
que arrastrados por el viento
llegasen a tu morada…
Te llenaría de besos,
de esos que llegan al alma,
y en ese mágico sueño
acariciaría tu cara…
Escribirte ahora no puedo,
no tengo la mente clara,
me invade el sufrimiento
y tengo encogida el alma…