Un abîme
(abismo)
De cuando en cuando
me canso de ser abismo
al ver a los demás nacer
como flores al viento
y mecerse entre la contigüidad de sus actos;
cuando ellos parecen mariposas
y yo puedo
después de levantarme la mirada reseca
parecerme a un frondoso árbol
pero seco, y tan vacio
como el eco que le retumba en las palabras
de cuando en cuando
me canso de ser silencio;
cuando los demás ríen,
dibujando sueños aun en sus cielos grises
porque ellos,
parecen ser nubes bailantes
entre la amargura de la vida
como si la nada existiera
solamente en pesadillas de humo
como si la nada , solamente existiera
dentro de mis ojos de abedul
y nadie se diera cuenta de ello
de cuando en cuando
me canso de ser miseria y rencor
al ver el mundo incandescente
lleno de colores indiferentes
luces de terciopelo rojo
que parecen siempre brillar
pero nunca
para mi.
porque solo algunas veces
creo recordar ser una persona más
cuando esta maldita soledad
deja de incrustárseme en los sentidos
después de dormir conmigo
noches y noches
cuando esas horas
disfrutan
descosiéndome las últimas
esperanzas de la piel.
(abismo)
De cuando en cuando
me canso de ser abismo
al ver a los demás nacer
como flores al viento
y mecerse entre la contigüidad de sus actos;
cuando ellos parecen mariposas
y yo puedo
después de levantarme la mirada reseca
parecerme a un frondoso árbol
pero seco, y tan vacio
como el eco que le retumba en las palabras
de cuando en cuando
me canso de ser silencio;
cuando los demás ríen,
dibujando sueños aun en sus cielos grises
porque ellos,
parecen ser nubes bailantes
entre la amargura de la vida
como si la nada existiera
solamente en pesadillas de humo
como si la nada , solamente existiera
dentro de mis ojos de abedul
y nadie se diera cuenta de ello
de cuando en cuando
me canso de ser miseria y rencor
al ver el mundo incandescente
lleno de colores indiferentes
luces de terciopelo rojo
que parecen siempre brillar
pero nunca
para mi.
porque solo algunas veces
creo recordar ser una persona más
cuando esta maldita soledad
deja de incrustárseme en los sentidos
después de dormir conmigo
noches y noches
cuando esas horas
disfrutan
descosiéndome las últimas
esperanzas de la piel.
Bellísimo poema de una melancolía pegando hondo.
Besos y gracias por compartirla,
C.