Rememoro ese instante supremo;
tus ojos aferrados a los míos...
¡designios del destino!
Evoco la lluvia inventando burbujas
en las calzadas paralizadas de silencio.
El ruido infernal revivo, del mar embravecido
hiriendo las rocas con sus espasmos de agua.
Y nosotros...
sentados detrás de una vidriera,
fantaseando ilusiones y quimeras
aromadas de café y tostadas.
tus ojos aferrados a los míos...
¡designios del destino!
Evoco la lluvia inventando burbujas
en las calzadas paralizadas de silencio.
El ruido infernal revivo, del mar embravecido
hiriendo las rocas con sus espasmos de agua.
Y nosotros...
sentados detrás de una vidriera,
fantaseando ilusiones y quimeras
aromadas de café y tostadas.