En la mañana dorada, cuando despierta el día,
el sol empieza a reír con alegría.
Es una sonrisa gigante, de luz y calor,
que llena de magia cada rincón y flor.
Su risa es un brillo, como estrellas en el mar,
que pinta de oro el cielo y hace brillar el lugar.
Es un canto dorado, que danza en el viento,
una melodía de luz, llena de buen movimiento.
Cuando el sol ríe, el mundo se despierta,
la tierra se viste de fiesta y fiesta,
los pájaros cantan y las flores bailan,
y en cada rincón, la alegría se instala.
Así que cuando el día se asoma y empieza a brillar,
recuerda que el sol también quiere jugar,
reír con su luz, en un canto sin fin,
porque su risa de oro, ¡es un tesoro para ti!
Rosa Maria Reeder
Derechos Reservados
el sol empieza a reír con alegría.
Es una sonrisa gigante, de luz y calor,
que llena de magia cada rincón y flor.
Su risa es un brillo, como estrellas en el mar,
que pinta de oro el cielo y hace brillar el lugar.
Es un canto dorado, que danza en el viento,
una melodía de luz, llena de buen movimiento.
Cuando el sol ríe, el mundo se despierta,
la tierra se viste de fiesta y fiesta,
los pájaros cantan y las flores bailan,
y en cada rincón, la alegría se instala.
Así que cuando el día se asoma y empieza a brillar,
recuerda que el sol también quiere jugar,
reír con su luz, en un canto sin fin,
porque su risa de oro, ¡es un tesoro para ti!
Rosa Maria Reeder
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