Suenan rechinantes las bocas
aplastadas por el cieno,
y los tambores de los ídolos,
en las retiradas doblegan la
espesura
y en el destemple el dolor
desmadejan.
Tritura la cizaña,
La ciénaga despuebla los rencores,
los aplasta en el desuso.
Se pueblan de dudas en las marchas
cansinas.
Un pueblo es martirizado
por las fieras voraces y sanguinarias,
allí la vida se vuela al más allá
y sus cuerpos se desmadejan...
¡Cuánto más?
aplastadas por el cieno,
y los tambores de los ídolos,
en las retiradas doblegan la
espesura
y en el destemple el dolor
desmadejan.
Tritura la cizaña,
La ciénaga despuebla los rencores,
los aplasta en el desuso.
Se pueblan de dudas en las marchas
cansinas.
Un pueblo es martirizado
por las fieras voraces y sanguinarias,
allí la vida se vuela al más allá
y sus cuerpos se desmadejan...
¡Cuánto más?