Forjada angustia la que fatal me abate,
reclinada sobre el dolor, no se disgrega mi desvarió
no se repliega la razón y me inunda la desolación
que por ti padezco, las trenzas laceradas de la luna
cubren la vigilia de mi rostro por ti.
Te extraño, sin aplazar y retrocediendo
al instante en que te apartaste de mi,
te busco afligida, retorcida en la herida
por prolongar la irrealidad,
que tu partida anestesio.
A Natalia.
reclinada sobre el dolor, no se disgrega mi desvarió
no se repliega la razón y me inunda la desolación
que por ti padezco, las trenzas laceradas de la luna
cubren la vigilia de mi rostro por ti.
Te extraño, sin aplazar y retrocediendo
al instante en que te apartaste de mi,
te busco afligida, retorcida en la herida
por prolongar la irrealidad,
que tu partida anestesio.
A Natalia.
Forjada angustia
reclinada por el dolor
por ti padezco.
Bello Francisco