Acuérdate de las flores amarillas
y de la brisa amiga,
y de las tonalidades de la vida,
y de las cosas
que mejoran las cosas.
Acuérdate del fondo de mi vida,
y de mis letras de colores
y la perfecta lágrima
que habita en mi sonrisa.
Acuérdate del color de mi cabello
y las promesas,
una noche,
un corazón.
Por favor,
Acuérdate de mí.
de cristales diáfanos sin llanto
de viento de pétalos
de ríos de sangre que en mi pecho arden.
Un abrazo con la pluma del alma. Buen día