La prima Vera a la ventana asoma
sus cachetes reventados de flores;
un vórtice de colibrís corona
su frente con haces multicolores.
Versos manan de sus labios cantores:
¡Romina, dulce princesa dormilona!
¡Ven conmigo a bordar nuevos primores
en el jardín que el invierno abandona!
¿Crees, acaso, que soy una gallina
para que me despiertes tan temprano?,
ruge, feroz, su Majestad Romina.
Y con enarbolada chancla en mano
se abalanza, letal, contra la cortina.
A prima Vera hasta le ardió el verano.
Anda a la concha e tu mare, soreta,
que soy alérgica al polen
y a esos putos enamorados poetas.
sus cachetes reventados de flores;
un vórtice de colibrís corona
su frente con haces multicolores.
Versos manan de sus labios cantores:
¡Romina, dulce princesa dormilona!
¡Ven conmigo a bordar nuevos primores
en el jardín que el invierno abandona!
¿Crees, acaso, que soy una gallina
para que me despiertes tan temprano?,
ruge, feroz, su Majestad Romina.
Y con enarbolada chancla en mano
se abalanza, letal, contra la cortina.
A prima Vera hasta le ardió el verano.
Anda a la concha e tu mare, soreta,
que soy alérgica al polen
y a esos putos enamorados poetas.
23 de septiembre de 2023
Weno, excepto a uno que... ya, no viene al caso jejej
Pa soreto no hay quien te gane, pero así te quiero, ¿sabés?
Dale, boludo, vení, no te voy a hacer nada...