No se presenta solo,
ni autista, ni automático.
Es un cuerpo sin duda,
lleno de reversos y recovecos,
de hirsutos cabellos.
No viene solo, anegado
de palomas, compungido de literaturas.
Es un cuerpo, asomándose
por la puerta, un asombroso
epítome de todo un pueblo.
Procede con tomates, de la huerta,
horticultura recelosa
que alienta las gesticulaciones
mientras devora un mendrugo de pan.
La vida se resuelve en tener cuerpo,
aunque sea por instantes-.
©
ni autista, ni automático.
Es un cuerpo sin duda,
lleno de reversos y recovecos,
de hirsutos cabellos.
No viene solo, anegado
de palomas, compungido de literaturas.
Es un cuerpo, asomándose
por la puerta, un asombroso
epítome de todo un pueblo.
Procede con tomates, de la huerta,
horticultura recelosa
que alienta las gesticulaciones
mientras devora un mendrugo de pan.
La vida se resuelve en tener cuerpo,
aunque sea por instantes-.
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