Fue tan larga la espera
en los durmientes quedos de niñez.
El tren sordo se anuncia en la frontera,
exhibe su embriaguez.
Puente viejo encendido del camino.
Recogimos las flores del destino
en los rieles de nuestra fantasía.
Con aquel sol ardía
la niñez con su néctar ambarino.
en los durmientes quedos de niñez.
El tren sordo se anuncia en la frontera,
exhibe su embriaguez.
Puente viejo encendido del camino.
Recogimos las flores del destino
en los rieles de nuestra fantasía.
Con aquel sol ardía
la niñez con su néctar ambarino.