No ha sido complicado conjugar a tu lado el tamiz de ser silencio
tú no apuras la palabra sin sentido, ni alardeas, no exhibes,
ni arremetes imprudente tapiando dimensiones solo porque estén vacías
aprendiz inmerso, tan abstraído de la multitud y el ruido, equilibras.
Acercándome a ti el brillo de la noche jamás se ha confundido con rayos de luna-sol
o destellos de neón ni cometas que adornen el espacio, nunca han sido fuegos fatuos.
Tienes iridiscencia propia de arcoíris natural, luz sin ciencia o experimento de por medio,
no brillo falso de metal precioso. Tú guías, gobiernas como el sol hace girar al globo.
Brevedad y contundencia, delirio y obsesión matizas a golpe de cincel el frío y la calidez,
aspereza y suavidad, dueño absoluto de este blanco escenario, maleabilidad
que se ajusta en extensión y avidez a tu reclamo, presente ya, toda vez que antes fue solo desierto,
esta tierra de nadie, es hoy tu vergel instintiva paciencia condujo cada instante hasta llegar a ti,
donde tú y solo tú bosquejas improntas de grafito indeleble.
La quinta esencia del ángel provocador de arritmias sin aliento
el agua entera contenida en los mares del planeta que convocas, nutres, y conquistas
segundo tras segundo es apenas un atisbo, la punta de un iceberg, augurio de caricias
con bouquet advertencia y hechos consumados.
Que no es promesa de transporte al paraíso cuando afianzas tu libertad sin paralelo
excepcional vendimia del deseo lo dije bien, es advertencia cuando instintivos mudras
cautivos escapan de tus manos deliberando las formas, invocando espacios
e intentos persistentes del trazo exacto al punto efervescente de un viaje sin retorno.
tú no apuras la palabra sin sentido, ni alardeas, no exhibes,
ni arremetes imprudente tapiando dimensiones solo porque estén vacías
aprendiz inmerso, tan abstraído de la multitud y el ruido, equilibras.
Acercándome a ti el brillo de la noche jamás se ha confundido con rayos de luna-sol
o destellos de neón ni cometas que adornen el espacio, nunca han sido fuegos fatuos.
Tienes iridiscencia propia de arcoíris natural, luz sin ciencia o experimento de por medio,
no brillo falso de metal precioso. Tú guías, gobiernas como el sol hace girar al globo.
Brevedad y contundencia, delirio y obsesión matizas a golpe de cincel el frío y la calidez,
aspereza y suavidad, dueño absoluto de este blanco escenario, maleabilidad
que se ajusta en extensión y avidez a tu reclamo, presente ya, toda vez que antes fue solo desierto,
esta tierra de nadie, es hoy tu vergel instintiva paciencia condujo cada instante hasta llegar a ti,
donde tú y solo tú bosquejas improntas de grafito indeleble.
La quinta esencia del ángel provocador de arritmias sin aliento
el agua entera contenida en los mares del planeta que convocas, nutres, y conquistas
segundo tras segundo es apenas un atisbo, la punta de un iceberg, augurio de caricias
con bouquet advertencia y hechos consumados.
Que no es promesa de transporte al paraíso cuando afianzas tu libertad sin paralelo
excepcional vendimia del deseo lo dije bien, es advertencia cuando instintivos mudras
cautivos escapan de tus manos deliberando las formas, invocando espacios
e intentos persistentes del trazo exacto al punto efervescente de un viaje sin retorno.
Un abrazo