«Incluso si no puedes escuchar su voz
estará justo a tu lado»
estará justo a tu lado»
Sin dudar encontrarás la forma...
Al dibujar en la arena su nombre,
o al percibir su contacto en la brisa
del mar.
Dentro de tu mente,
en ese pensamiento recurrente
que es tu refugio secreto,
ceñido a tu corazón, en cada latido,
y al enjugar una lágrima solitaria en audaz escapada,
que nadie verá, secarse al viento.
En cada amanecer y cuando caiga la noche
en el rocío de una flor, el verdor de una planta,
o el murmullo armonioso de las ramas de un árbol.
Siempre encontrarás visible el camino a casa
a tu hogar, tu único patrimonio, tu constante
y fundamento a través del tiempo.
Allí, en el dulce aroma del pan recién horneado que alimenta,
el confort de ese abrazo fuerte, la calidez de su mano apretando la tuya,
en la mirada absorta, copada de ternura al verte, traspasando tu alma,
y solo para ti, abierta de par en par, su sonrisa, que invariablemente al evocar,
permanecerá contigo.
En la voz serena de ese silencio dual compartido
que precede al paso sutil de un ángel,
en la palabra no escrita, impoluta
e indefectiblemente en todo aquello que solo a su lado,
logra hacerte sentir más vivo y más tú mismo que nunca.