MUERTE
¿Cómo puedo morir todos los días,
cuando morir solamente es recuento?
morir todos los días no es igual
a morir día con día.
Es un infinito que no se llena
de pálida eternidad que no acaba
son motivos de otros rojos:
purpuras entre navajas.
Entonces si, nacimos del maíz
del costado del camino
de aquel que comen los pájaros,
no importa que ya nadie nos recuerde
ni que el viento no regrese
esas sombras que perecen
entre luces socorridas
son los signos que nos gritan
de los llantos y sonrisas.
Rara muerte la de todos los días
nos recoge en pergaminos
nos reinventa cada vez
una cruel melancolía.
¿Cómo puedo morir todos los días,
cuando morir solamente es recuento?
morir todos los días no es igual
a morir día con día.
Es un infinito que no se llena
de pálida eternidad que no acaba
son motivos de otros rojos:
purpuras entre navajas.
Entonces si, nacimos del maíz
del costado del camino
de aquel que comen los pájaros,
no importa que ya nadie nos recuerde
ni que el viento no regrese
esas sombras que perecen
entre luces socorridas
son los signos que nos gritan
de los llantos y sonrisas.
Rara muerte la de todos los días
nos recoge en pergaminos
nos reinventa cada vez
una cruel melancolía.