No bastaba estar viva,
necesitaba sentirme viva.
los tic tac del reloj me recordaban
que se agotaba el tiempo
y aún no había renacido.
llueve allá,
tras la ventana.
el frío quema y cala los huesos.
dentro aquí, mi alma inundada
se asemeja a una tormenta.
Tic Tac, tic tac
el reloj no se detiene
las manecillas
fielmente aliadas del tiempo
necesitaba sentirme viva.
los tic tac del reloj me recordaban
que se agotaba el tiempo
y aún no había renacido.
llueve allá,
tras la ventana.
el frío quema y cala los huesos.
dentro aquí, mi alma inundada
se asemeja a una tormenta.
Tic Tac, tic tac
el reloj no se detiene
las manecillas
fielmente aliadas del tiempo