En la concavidad que con la lengua otea cada espasmo,
en el rincón del delirio la concentración del placer explota,
y en la eternidad de las posibilidades el amor encuentra una forma de vida...
llorando llegamos...pagando caras cada una de las lágrimas
en el rincón del delirio la concentración del placer explota,
y en la eternidad de las posibilidades el amor encuentra una forma de vida...
llorando llegamos...pagando caras cada una de las lágrimas