Las gavinas
Zurciendo la arena entre la espuma y el agua
a pie desnudo ribeteaba la playa,
las gavinas me sorteaban barajándome en el celeste
y la brisa salina me decía; créeles, tal ellas eres.
¡Y le escuche, a la brisa, le escuche!
¡Y le creí, a las gavinas, les creí!
¡Y abstraída volé y surqué!
Desde las glorias descolgaba mis ojos
sobre la mar fecunda de coralinas acuarelas;
arrecifes de traslucidos espejos ¡Selva de mar!
¡Selva de mar! Bajo mis embobadas alas;
ni tan cerca ni lejos, en mis ensueños;
manojitos de algas mi plumaje acicalaban
arcoíris de peces me laureaban;
ya lindante a los manglares
sacudí los rizos azulados,
me descubrí por la arena reclinada,
ahí fantaseaba,
¡en la ribera levitaba!
Zurciendo la arena entre la espuma y el agua
a pie desnudo ribeteaba la playa,
las gavinas me sorteaban barajándome en el celeste
y la brisa salina me decía; créeles, tal ellas eres.
¡Y le escuche, a la brisa, le escuche!
¡Y le creí, a las gavinas, les creí!
¡Y abstraída volé y surqué!
Desde las glorias descolgaba mis ojos
sobre la mar fecunda de coralinas acuarelas;
arrecifes de traslucidos espejos ¡Selva de mar!
¡Selva de mar! Bajo mis embobadas alas;
ni tan cerca ni lejos, en mis ensueños;
manojitos de algas mi plumaje acicalaban
arcoíris de peces me laureaban;
ya lindante a los manglares
sacudí los rizos azulados,
me descubrí por la arena reclinada,
ahí fantaseaba,
¡en la ribera levitaba!