Esas bellas palabras
Esas bellas palabras que de tu boca vienen,
aparecen, de pronto, para inundar mi oído,
para segar mis penas, para darle sentido
a la vida que pasa, tanta hermosura tienen.
Son esas, si las dices, serán las que convienen,
las que más apacientan sin hacer ningún ruido,
las que llegan y apagan mi trémulo gemido
y las que, sin saberlo, más y mejor sostienen.
Son esas tus palabras, delicadas y amables,
las que me dan apoyo como tiernas alfombras,
las que no soliviantan y son inolvidables.
Son esas, por ser tuyas, poeta, no me asombras,
y serán siempre mías porque serán palpables
señales amorosas, con las que tú me nombras.