No hagas memoria
Aún no, mi Señor, que es muy temprano,
no me llames aún a tu presencia,
que temo tu justicia y tu sentencia
por haberme soltado de tu mano.
Aún no, Padre Dios, que en mi secano
crecen tristes ortigas de inclemencia,
míralo con piedad y con paciencia
por si nace una espiga y diera grano.
Aún no, Gran Amor de todo dueño,
que mis ojos se cierran con el sueño
pesado, del gran peso de mi historia.
Mas si acaso, mi Dios, tanto me amas
que es ahora la hora en que me llamas,
por tu inmensa bondad no hagas memoria.
Aún no, mi Señor, que es muy temprano,
no me llames aún a tu presencia,
que temo tu justicia y tu sentencia
por haberme soltado de tu mano.
Aún no, Padre Dios, que en mi secano
crecen tristes ortigas de inclemencia,
míralo con piedad y con paciencia
por si nace una espiga y diera grano.
Aún no, Gran Amor de todo dueño,
que mis ojos se cierran con el sueño
pesado, del gran peso de mi historia.
Mas si acaso, mi Dios, tanto me amas
que es ahora la hora en que me llamas,
por tu inmensa bondad no hagas memoria.
miguel