Quince de agosto
¡Callad, que Nuestra Madre tiene sueño!
¿No veis cómo su cara resplandece
y el rictus de dolor desaparece?
¡Cuánto debió sufrir pegada al leño!
¿Recordará a Jesús siendo pequeño?
¿Qué tiene su sonrisa que parece
que acuna al Niño Dios y que lo mece?
¡Oíd cómo susurra: "Amor, mi dueño"!
¡Mirad cómo la nubes dejan paso
y cómo es todo azul y cielo raso!
¡Oled ese rosal que ha florecido!
¿No veis la luminaria en las estrellas?
¡La quieren coronar con todas ellas!
¡Callad! ¡Mejor, cantad que se ha dormido!
¡Callad, que Nuestra Madre tiene sueño!
¿No veis cómo su cara resplandece
y el rictus de dolor desaparece?
¡Cuánto debió sufrir pegada al leño!
¿Recordará a Jesús siendo pequeño?
¿Qué tiene su sonrisa que parece
que acuna al Niño Dios y que lo mece?
¡Oíd cómo susurra: "Amor, mi dueño"!
¡Mirad cómo la nubes dejan paso
y cómo es todo azul y cielo raso!
¡Oled ese rosal que ha florecido!
¿No veis la luminaria en las estrellas?
¡La quieren coronar con todas ellas!
¡Callad! ¡Mejor, cantad que se ha dormido!