Ascendí, amor, por las ramas
del aire. Hermoso,
cautivador y titubeante,
en mi cuerpo excavó,
sus horizontes y cavidades.
Horizontes y crisálidas, de nuevos
y verticales cálices, de removidos
columpios interminables.
Vertí en él, sangre de mi memoria,
bruscas tempestades, luces matinales.
Dejó en mí, su altura de objeto inconquistable.
©
del aire. Hermoso,
cautivador y titubeante,
en mi cuerpo excavó,
sus horizontes y cavidades.
Horizontes y crisálidas, de nuevos
y verticales cálices, de removidos
columpios interminables.
Vertí en él, sangre de mi memoria,
bruscas tempestades, luces matinales.
Dejó en mí, su altura de objeto inconquistable.
©