Te atravesé, brutal, con mi cuchillo
forjado en tus falacias y vilezas
bruñido con afrentas y bajezas
y no dudé, hacerlo fue sencillo.
Afilé sin pudor mi lengua aguda,
preparé mi discurso con esmero,
sin piedad, mi alegato fue sincero,
en tu cara escupí la verdad cruda.
Mudo por la sorpresa sucumbiste,
batido fuiste por el arma incruenta;
fue mi diatriba áspera y violenta,
vulnerable al ataque, feneciste.
bruñido con afrentas y bajezas
y no dudé, hacerlo fue sencillo.
Afilé sin pudor mi lengua aguda,
preparé mi discurso con esmero,
sin piedad, mi alegato fue sincero,
en tu cara escupí la verdad cruda.
Mudo por la sorpresa sucumbiste,
batido fuiste por el arma incruenta;
fue mi diatriba áspera y violenta,
vulnerable al ataque, feneciste.
Me vacié de mis odios y rencores
e ingrávida, olvidé viejos temores.
e ingrávida, olvidé viejos temores.
forjado en tus falacias y vilezas
bruñido con afrentas y bajezas
que nunca se sabe lo mismo le tomas el gusto y te conviertes en "La asesina en serie del puñal de la palabra"
Me vacié de mis odios y rencores
e ingrávida, olvidé viejos temores.
Definitivamente aplausos, un final de lujo.
¡¡ bravo !!
Libe