Ingratitud como una daga,
muy en lo hondo hiere,
y al corazón transfiere,
una tristeza vaga.
Es mejor callar y el alma traga,
lo que adentro no digiere,
y por no mirar no viere,
lo profundo que naufraga.
No quiero ni quisiera verlo,
¿Ante los demás nobleza?
Pero ante mi realeza,
vestido de orgullo y traerlo
a colación es embuste,
porque es sölo vanidad,
y ante mî es la verdad
ni con tuercas tiene ajuste