Compramos disturbios en las
distancias analgésicas del reflejo
capturado de tu nombre.
Peleterías de susurros clandestinos
abrigan motores de costura, los trajes
de la negación, yacen dormidos soñando una respuesta, que deje de mentir en las líneas de flotación
de cada uno una confesa palabra que no
esclavice la conducta preñada
del dolor.
Reservados todos los derechos©
distancias analgésicas del reflejo
capturado de tu nombre.
Peleterías de susurros clandestinos
abrigan motores de costura, los trajes
de la negación, yacen dormidos soñando una respuesta, que deje de mentir en las líneas de flotación
de cada uno una confesa palabra que no
esclavice la conducta preñada
del dolor.
Reservados todos los derechos©