Los hilos de la muerte
quieren atrapar en su ovillos
a niños inocentes,
a mujeres y hombres sin fe.
Sus largas cabelleras
se extienden por toda la tierra.
Su manto negro huele a llanto y dolor.
Prende sus garras
en pajaritos indefensos
que ya no pueden aletear para defenderse.
Son hilos macabros
inclementes
con tentáculos voraces.
Son cuerdas de colores que enamoran
pero que en sus ojos salta el veneno fétido del mal.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-derechos reservados