Al lado de un ventanal
en mi jaula prisionero
canta feliz cual jilguero
un vermillón cardenal.
Su belleza tropical
entre barrotes de acero
y de copete un sombrero
fina belleza oriental.
Un día en ágil donaire
queriendo sea hoja al aire
lo libré de su prisión.
Triste estaba yo en su ausencia
y un día en viva demencia
regresó con su canción.