¿Otra vez hablando por teléfono, me puedes decir con quien hablas tanto?
Lucrecia llamaba la atención a su esposo que esa noche no había venido a dormir a su casa.
Héctor siempre tenía una excusa para sus escapadas. Pero Lucrecia ya estaba sospechando así que un día que estaba en la ducha aprovechó para revisar su teléfono y en él había un mensaje: "te espero a las 8 pm en el Jr. Los naranjos 222, no tardes, te amo"
A Lucrecia entonces tenía sentimientos confusos quería molestarse o llorar pero se contuvo, tomó aire y actuó como si nada. Espero que su esposo salga y buscó la dirección en un mapa que tenía en la casa "Aquí es, lo pescaré con las manos en la masa"
Efectivamente, llega las 7.30pm y Lucrecia se alista y sale al lugar de la cita , cruza la pista, camina unas cuadras y preguntando, llega al lugar.
Era una casa antigua parecía abandonada. Como era temprano se escondió detrás de un árbol cercano. De pronto, ve llegar a su marido y se esconde, mira de reojo y ve que alguien le abre la puerta, estira el cuello para alcanzar a ver quién es, y tal sería su sorpresa, que ve un hombre regordete fumando un cigarro que acaricia la cara a su esposo y luego le da un beso en la boca. Lucrecia se queda aterrorizada, no lo podía creer, su esposo, la engañaba con otro hombre, ¿Qué debía hacer ahora? ¿Separarse? ¿Decirles a sus hijos? ¿Ocultarlo?...Gran dilema para ella. Mientras pensaba esto, gruesas lágrimas caían por sus mejillas.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- Derechos registrados en safe creative