Poseedor de mi paraíso, enhebra
flor hermosa, Desnuda cataleya,
aguarda codicioso de tenella
estrechada a tus límenes, requiebra
en suaves gozos, do tu amor aguija
en albedrío libertino y loco
destilando de sol por la rendija,
clarín del alba y a mis follajes lira
do florece mi albura poco a poco
de mis labios, almizcle aliento aspira
y en ventura amazónica celebra
mezclarnos de ambrosía como aquella
melífica y enardecida abella
en éxtasi de ginseng y ginebra.