Dedicado a Lindia, y a su distante bondad.
El calor duerme en el pasillo,
en la calle los autos se convierten en vapor pesado.
Hoy es día de visitas,
sé que vendrán sensaciones de alguna pradera,
estoy seguro
que algún olor
confundirá mis neuronas,
estoy completamente seguro que fragmentos de imágenes
caerán a mi puerta
y se deslizaran hacia donde estoy sin previo aviso.
Pero
ella llenó de anhelos mi tarde,
sus labios de grueso decir
están conmigo ahora,
y le han dado un giro al mundo
pero al revés.
Cómo decirles que no estaré,
cómo esquivar el compromiso natural,
como andar sin deudas en la mirada,
ella cerró todos los camino que yo creí conocer,
cómo andar con mis pies
ahora.
(Enzo)
Saludos querido Amigo!