Había una vez un hada hermosa, que le gustaba pasearse entre las flores. De hecho, dormía en una flor rosada. En la mañana despertaba contenta y se ponía a volar entre las flores, con sus amigas las mariposas y las abejas.
Un día acordaron bailar en el bosque, todas al ritmo del violín del duende verde, y bailaron y bailaron muy hermosas.
El hada pequeña estaba encantada. Eran su vida las flores y las plantas de todo tipo, y con sus amigas abejas y mariposas, ¡Qué feliz se sentía!, ¡Cómo danzaba como experta bailarina¡
y las mariposas y abejas le seguían el ritmo, moviendo sus alitas coloridas.
Las flores, al verlas tan felices, se contagiaron, y también bailaron al ritmo del viento, moviendo sus pétalos delicados.
Los pajaritos emocionados, entonaron sus mejores cantos, y era tanta la dicha, que el bosque terminó en total algarabía que parecía un concierto de danzas y cantos.
¡Qué día tan bello pasó nuestra bella hada! Y al hacerse de noche, volvió otra vez a su flor, a dormirse muy contenta.
**Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú- derechos registrados