Agradezco a Dios que me dio la vida,
tristezas, quebrantos y tantas alegrías.
Me diste todo lo que mi corazón pedía,
familia, trabajo, profesión, amigos...
Libré fieras batallas incomprendida,
más con valor, arremetida seguí la lucha fortalecida.
Cometí errores, no soy perfecta,
pero en mis empresas siempre puse el alma.Hice lo mejor que podía,
y con tesón y gallardía,
salí siempre victoriosa.
Aunque a veces, un poco partida.
Hoy canto agradecida,
¡Que le puedo pedir más a la vida!
¡Vida me diste todo!
¡vida, te entregué todo!
La deuda está saldada.
*Autora-Edith Elvira Colqui Rojas- Perú