Certeza en cada mensaje
su voz firme aguda
era aquella causante.
No había disturbio,
no existían dudas
o a menos eso parecía,
pues,
él siempre tenía la razón.
su voz firme aguda
era aquella causante.
No había disturbio,
no existían dudas
o a menos eso parecía,
pues,
él siempre tenía la razón.