Era un mudo y un ciego
con más ideas que aclarar
sobre cuál era aquel ego
que les evitaba avanzar.
El mudo decía muy serio,
de los demás no hay que hablar
en este mundo de los otros
pues igual podría terminar.
Mientras que el ciego veía,
meditaba esa situación,
y al momento se decía,
¡lo que veo no tiene razón!.
Pero nunca supieron nada,
que sus ideas se cruzaban
mientras por la plaza pasaban,
ignorándose las miradas.
Uno del otro se alejo
pensando eso de la vida,
y uno mudo y el ciego otro,
al fin nada tiene salida...
Y yo... bueno, yo los he visto,
pero no se si intervenir...
-Y decidí guardar silencio,
guardar un solo por venir.
con más ideas que aclarar
sobre cuál era aquel ego
que les evitaba avanzar.
El mudo decía muy serio,
de los demás no hay que hablar
en este mundo de los otros
pues igual podría terminar.
Mientras que el ciego veía,
meditaba esa situación,
y al momento se decía,
¡lo que veo no tiene razón!.
Pero nunca supieron nada,
que sus ideas se cruzaban
mientras por la plaza pasaban,
ignorándose las miradas.
Uno del otro se alejo
pensando eso de la vida,
y uno mudo y el ciego otro,
al fin nada tiene salida...
Y yo... bueno, yo los he visto,
pero no se si intervenir...
-Y decidí guardar silencio,
guardar un solo por venir.