Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Recorriendo el mundo entero con sus zapatos alados, cruzó mares y condados el huidizo zapatero.
Llega hasta un pequeño islote donde al fin duerme en la playa. Lo despierta una cobaya, que se esconde tras un bote gritando inquieta....."despierta, que se acerca una serpiente y me quiere hincar el diente."
Somnoliento, pero alerta, ve la serpiente muy cerca y saca unos zapatitos de su baúl...."no más gritos; póntelos, ella es muy terca."
La cobaya se los puso, la serpiente rebuscaba.... ¡no la veía.... no estaba! "esto es cosa del intruso" dijo, y reptando en la arena se alejó desconsolada.
"Ya puedes salir monada porque no serás su cena."
Te regalo esos zapatos que te harán siempre invisible y, cuídate en lo posible, de serpientes y de gatos."
"Gracias señor, me ha salvado, ¡qué milagro, vaya suerte!"
"Gracias a ti.... me divierte derrotar al que es malvado." ...... .. ......