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A dónde poeta diriges tu queja
venciendo gallardo la fosca calima,
cual busca animada su elixir la abeja
de flor en flor buscas la célibe rima.
Fábricas de versos, melífero enjambre
y el polen más fértil el céfiro sopla
llevando en sus alas el verso al estambre
germina en sus galas garbosa la copla.
¿En que árbol o flor tu mente se posa
de mieles amargas o dulces cicutas,
será tu palabra perfume de rosa
o tierra fecunda de gúmena herida?
Tal vez la cosecha madura de frutas,
quizás el otoño de la hoja caída.
Tal vez un arcángel tu hálito ronda
ciñendo sus alas entorno a tu verbo,
si es tibia caricia la luna que monda
en polvo de estrellas te vuelve su siervo.
Y puso en tu pluma, angélico el arte
delirio nocturno, nostalgia de flauta,
en mínimo acento se yergue un baluarte
y es trono de un hada de lágrima incauta.
Anónima voz de obscura tristeza
persigues gaviotas viajando en un barco
en áridas playas, buscando belleza
atrapas al vuelo su silbo en tus manos,
mirasteis un mar do' solo hay un charco
y diste a luz, vida, pariendo gusanos.
do: Apócope de donde.
Lorelizh Beye / Todos Los derechos Reservados
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Que cierto es mi Luna que en noches obscuras el poeta acicala el brillo apagado, la muerte que ronca se evade en pinturas con níveos trazos y un fondo escarchado.
Las voces de ensueño de su alma desnuda son como los lirios ornando el pantano, son como la llama que el infierno exuda, pero que en los cielos es luz del arcano
y aquella tristeza que al alma sofoca se vuelve marisma, perenne epitafio, en lánguido verso de anhelos que evoca
y mientras declamo, tu voz poetisa me hechiza al mirar cinético grafio, señal de tu musa de luz que hipnotiza.