Me pides que yo te escriba
algo hermoso esta mañana
para que alegre tu vida:
te lo escribiré sin falta.
Lo hermoso está en tu sonrisa
que es como nieve blanca
y también está si miras
con esos ojos de hada.
Lo bonito que me inspira
lo llevas siempre en la cara
y lo posees si caminas
con derroches de elegancia.
En tus manos que acarician
al aire mientras me hablas,
a la hermosura recitan
todas tus dulces palabras.
Lo más hermoso es tu vida
y aquella que vino a darla
y en la ternura y la tibia
leche que te amamantaba.
Más que hermosa es ya divina
tu tierra que fue a pisarla
por mayo en Cova de Iría
Nuestra Señora de Fátima.
Me pides que yo te escriba
algo hermoso esta mañana:
¡Mira en tu alma y la mía
donde te llevo guardada!