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Hipocampo se enamora de la sirena Hana, pierde la cabeza dice que a ella sólo ama. Hana, es hada primorosa, no ama al ser con cabeza de caballo y piernas de pez, Hana no lo ama, no lo ama, pero el pez insiste en temeraria hazaña, rapta a la princesa de las aguas, la seduce, le regala perlas del mar profundo, muchas caracolas de plata encantadas, pero Hana, no ama al hipocampo, no lo ama.
Hipocampo querido, no tienes la culpa de tener la cara de caballo, Hana quiere un apuesto hombre de mar, solo a él quiere amar.
El hipocampo despechado, le corta las alas, la encierra en una cueva con un piedra grande, y ella llora, en el oscuro, su amado escucha sus lágrimas, desde el profundo océano emerge; mueve la piedra con sus aletas, salva a su hada, a su princesa y la lleva a su reino oceánico.
En el reino de Poseidón son felices ¡Cómo brilla el mar de contento! Se vuelve turquesa, de amor brillante.
Virgen diosa, Palas Atenea, vergel de rubíes, columna erguida, orlas de sabiduría, riegas con tus cántaros de amor, el mundo entero, sacias la sed del saber, te derramas toda entera por la humanidad... Eres manantial de vida, soplo del cielo, aura resplandeciente, en brillos de estrellas infinitas. En ti, todo ser se sacia, fermentas los vinos eternos del arte. Tu emblemática figura de guerra, contrasta con tu belleza misteriosa, insondable.
Virgen diosa, renace eterna, gloriosa, bajo los cielos infinitos, del saber... Virgen diosa, eres mujer virtuosa, en tu alma, llueven las rosas.
¡Caribdis! Monstruo de las aguas y remolinos, ¿Quieres con tus fauces hambrientas comer marinos? ¡Cuidado con la bestia hambrienta! Despreocupados barcos y tripulantes... ¡Traga aguas y las devuelve en remolinos! Está escondida detrás de la niebla, y si huyes al otro lado te espera Escila, nadie se salva de sus embestidas de agua. Solo el gran Odiseo, con sus innumerables artes puede sortear sus temibles fauces. ¡Cabridis, tú no tienes la culpa de ser así! Pues no fuiste siempre un monstruo, eras una hermosa ninfa, hasta que Zeus te transformó en monstruo, y ahora habitas hambrienta, en el estrecho de Escina.
Ayer, en mi jardín colorido entre pájaros de alegres cantos, y mariposas multicolores ondulantes. Escribía en mi desván de poeta, ensimismada y muy solazada. De pronto una música de alegres cánticos, en mis oídos se instalaba. Era la hermosa Erato que con su vestidos me llamaba. Caí en la cuenta entonces, que mi musa preferida me buscaba. Pues en poesía lírica, romántica, mi alma se contentaba. Desde entonces con sus lira de amor al mundo voy cantando. ¡Es Erato la que me inspiraba y no me percataba¡ Su lira dulcemente va tocando, y yo mi versos de amor voy destilando. Su corona de mirtos y rosas, mis versos va perfumando.
¡Oh mi musa Erato! en tus fieles cantos ¡Cuántas veces me has arrullado! Yo contenta, en tus jardines de amor he bailado ¡Extasiada! Tus delicadas manos me han tocado. Delicada musa, conocedora de los corazones enamorados. ¡Díctame los mas bellos versos, que queden en los corazones clavados!
Bella Erato nunca dejes de tocar tus liras delicadas, aladas. ¡Que mantenga siempre a las almas enamoradas! Y a mí me tengan en vilo siempre inspirada...
imagen internet La musas bailan y cantan, en jubilosas danzas, las nueve musas, gráciles se mueven.
En hermosas melodías se funden sus voces. Alcanzo ver a Eurato y Clío. Y a Euterpe tocando su flauta. ¡Terpsícore baila alborozada!
Qué felices despliegan sus ritmos acompasados. ¡Mira,se han tomado de la mano! Su alegría baña mi alma dormida. Me llevan a un mundo de fantasías.
Hoy mi pluma estalla en fiesta. ¡Hoy las musas bailan! Sus vestidos vaporosos me han tocado. Sus pies ligeros anidaron en mis versos. Apolo y yo estamos contentos. Los bailes de Erato me enamoran.
Toca la lira Apolo ¡Que no dejen de bailar las musas! giren en las ruedas de la emoción y la fantasía.
Hoy por un mundo pacificado, las musas bailan y cantan.
Caminado yo en la verde selva Vi una blanca luz brillante que iluminaba todo el firmamento, y que presta bajaba como un rayo, una fantástica hada Con vestidos azules primorosos y de mágicas estrellas rodeada.
Fue un feliz momento Mi corazón latía emocionado, quedé tan admirado, que la dicha estallaba en mi ser. La veía tan hermosa: Su mirada angelical, ¡Y como brillaban sus bellas alas!
Ay, hada linda quédate en la tierra Aquí sólo hay guerras. Llévame a tus mágicos mundos: Celestes, lejanos, hermosos ¡Donde se vive en paz! Donde hermano a su igual, no lo vea como sombra. Ni le quite lo que es suyo. Y sepa compartir lo que le sobra. ¡Viviendo en armonía!
Esa noche quise tener alas para irme con mi hada, a ese mundo compartido, el que siempre había soñado.
Ahora vuelvo a mi realidad, la de todos los días. ¿Porqué fraternidad tiene que parecer fantasía?
Ver el archivos adjunto 41154 Hipocampo se enamora de la sirena Hana. Pierde la cabeza dice que a ella sólo ama. Hana , es hada primorosa, no ama al ser con cabeza de caballo y piernas de pez. Hana no lo ama, no lo ama, pero el pez insiste en temeraria hazaña, rapta a la princesa de las aguas, la seduce, le regala perlas del mar profundo, caracolas de plata encantadas, pero Hana, no ama al hipocampo. ¡No lo ama! Hipocampo querido, no tienes la culpa de tener la cara de caballo. Hana quiere a un apuesto hombre de mar, al hermoso Tritón, solo a él quiere amar. El hipocampo despechado, le corta las alas. La encierra en una cueva con un piedra grande, y ella llora, en el oscuro.
Su amado escucha sus lágrimas, desde el profundo océano emerge. Hermoso, mueve la piedra con sus aletas, salva a su hada, a su princesa y la lleva a su reino oceánico. En el reino de Poseidón, son felices, brillan entre corales. El mar salta de contento, el Tritón besa ala sirena Hana. Toca su trompeta y las aguas se levantan en azul turquesa, saludando alos enamorados.
¡Vuela hada de las estrellas! y en tu mágico baile, regala brillos y centellas. El mundo necesita estrellas de ilusión, sus sueños, ángeles negros quieren acabar. Llévanos por mundos de ilusión donde todo puede ser realidad.
Haz brillar tu mágica lluvia de estrellas plateadas. Si la fantasía y la ilusión murieran, el mundo sin alas quedaría. Pero si se mantiene viva su chispa, todavía tiene esperanza, de un mañana mejor.
¡Vuela hada de las estrellas! Nunca dejes de soñar, Ni a nadie, tus alas arrancar. Tu misión es brillar y brillar, donde la luz se quiere apagar.
El día que el hombre deje de soñar en cuerpo sin alma se ha de convertir. Sigue al hada de las estrellas vuela, alto, ¡Muy alto!
Nunca, pero nunca, dejes de soñar, en un día nuevo, en tus proyectos, ¡ En un mañana de sol! Vuela con el hada de las estrellas, y tus sueños, al fin se harán realidad, ¡Mira a lo lejos, las estrellas te llaman sin cesar¡
Dragón rojo aparece en el valle de la muerte dragón rojo, lanza fuego,lanza humo de tu boca salen ranas,ranas no amas,no amas. Un día viste a Milesi la mujer escarlata, de vestidos púrpura, de sueños de plata. ¡Es un hada, un hada! Te enamoraste, te enamoraste ya no lanzas humos si no corazones por las fauces. Del amor nace un elfos hermoso con cabellos largos, orejas puntiagudas y aspecto delicado. Juega por los bosques, le gusta cruzarse entre las ramas de los árboles sus ojos almendrados, acechan sigilosos. Quién diría quién diría ¡El amor crea cosas hermosas, hermosas!.
¡Monstruo de nueve cabezas,
de extraña figura infernal!,
¿Acaso pretendes matar al gran Hércules?
Tu suerte esta echada ,
iras a la nada,
tu cabeza inmortal sera cercenada y con ella las demás,
Yolonio ayudará en el singular combate,
tus cabezas quemará,
Y serán ocultadas en la gran piedra...
Murieron tus cabezas,
murió tu fétido olor,
murieron tus horrores,
adiós bestia infernal.
Soy Penélope que te espera,
con sonrisa ciega,
con aros rotos en el pecho,
Soy Penélope que no pierde la esperanza,
pero si la juventud , amándote tanto,
Mi belleza procuran seres despreciables,
mi amor es tuyo,tuyo entre hambres,
sola.
En Itaca,dejaste tus pieles,
en Itaca se tiño de flor nuestra alcoba
y pusimos sellos a la fidelidad.
De día tejo en hilos la esperanza
y de noche destejo las ansias de no tenerte,
mi esposo Odiseo en troya,
y yo en llantos,
Telémaco en angustias,
y Argos en ladridos lastimeros.
son veinte años esperándote.
son veinte años de muerte,desolada.
Pronto vendrás a reinar de nuevo amado,
pronto el cielo será iluminado.
No habrá guerras ni relámpagos
que nos separen, mi Odiseo adorado.