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Tema: 23. Aliteraciones

  1. #1
    Moderador enseñante de CURSOS DE POESÍA. Moderador/a/enseñante
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    Predeterminado 23. Aliteraciones

    ALITERACIONES

    Habíamos visto, al hablar de las herramientas de la Poesía, de la aliteración, que es un recurso que consistía en utilizar en los poemas, repeticiones de palabras, sílabas o letras, costumbre que se inició en los ritmos rúnicos, y era muy del gusto de los pueblos escandinavos.

    Los sajones, la llevaron a Inglaterra en el siglo V, donde se combinó con las rimas consonantes de los normandos, a fines del siglo XI.

    Los poetas ingleses, gaélicos y escoceses usaron esos mismos artificios, la aliteración rúnica y las rimas normandas.

    Entre los franceses y españoles, suelen hallarse trazas de aliteración, como un recurso para producir armonías imitativas, pero no como elemento rítmico.

    Los poetas latinos, solían usarla como recurso sonoro, y no pocas bellezas sacaron de su empleo.

    Se distinguen dos elementos, la armonía literal y la armonía silábica. Innumerables ritmos resultan de combinar estos elementos entre sí, que los escandinavos reducían a 136 entre los más usados, sin tomar en cuenta las consonancias finales, que a veces solían usar los escaldos, aunque es probable que hacia el año 700 de nuestra era, acaso los bardos, también agregaran rima a la aliteración.
    El obispo San Adhelmo, prelado anglo-sajón (656-709), sobrino de uno de los reyezuelos de Heptarquía y el primer poeta inglés que cultivara la poesía latina, empleó conjuntamente ambos artificios, como se ve en esta muestra:

    Spissa statim spiramina
    duelli ducunt agnima,
    turbo terram teretibus
    grassabatur turbinibus.

    El poema o Cantinela de Hildebrando, del siglo VIII, -lo más antiguo hasta hoy conocido en la epopeya caballeresca,- está escrito en viejos versos góticos aliterados, como éstos:

    Than thorrot thin thiod
    thurb that gethring mikil.

    La aliteración, la utilizó Roberto Languelande, poeta inglés del siglo XIV, emplea la aliteración combinada con el acento tónico en su Vision of Piers Ploughman (1360), escrita en versos compuestos de que son muestra los siguientes:

    In a somer seson / when softe was the sonne
    I shoop me into shroudes / as I a sheep weere (*)
    in habit as an heremit / unholy of werkes
    wente wide in this world /wondres to here.

    (*) I put myself into clothes as if a shepherd I were.

    De Chaucer, coetáneo del anteriro, al gran Shakespeare hay muchas muestras de aliteración en la poesía inglesa; hasta en poetas modernos, como Poe, que la emplea más como una fantasía que como recurso rítmico.

    Este recurso, resulta artístico, al oído de los lectores y actualmente es
    el fruto de años de desarrollo de este arte de repetir sonidos y vocablos, desde sus antecesores bardos.

    De muestra, pondré unas estrofas de estos versos en inglés, del poeta Dante Gabriel Rosselli, (de moda en Londres a fines s.XIX), que él llamaba Chimes.


    I


    Honey flowers to the honey-comb


    and the honey bee’s from home.



    A honey comb and a honey flower


    and the bee shall have his hour.



    A honeyed heart for the honey-comb


    and the humming bee flies home.



    A heavy heart in the honey-flower,


    and the bee has had his hour.



    IV


    Lost love-labour and lullaby,


    and lowly let love lie.



    Lost love-morrow and love-fellow


    and love’s life lying low.



    Lovelorn labour and life laid by


    and lowly let love lie.



    Late love-longing and life-sorrow


    and love’s life lying low.


    Como una cuiriosidad insertamos unos versos aliterados del trozo más antiguo de los versos aliterados que se conoce.

    La paráfrasis de la Escritura de Cadmon.


    Nú we sceolon herian


    heofon-rices weard


    metodes mithe


    and his modgethane


    weore wuldor-fäder


    sivá he wundra gehwas.


    Lo que traducido al inglés moderno es:


    Now must we gloryfy


    the guardian of heaven


    the Maker’s might


    and his mind’s thought


    the work of the worshipped father,


    when of his wonders…


    No tenían métrica fija, ni tenían acentos rítmicos, ni empleaban la rima, sino que en cada paeja de versos cortos se ponían dos o tres o más palabras que comenzaran por la misma consonante o bien todas comenzaban por vocales aunque fueran distintas. El recurso más común utilizado consistía en repetir tres veces una palabra, dos en el primer verso y una en el segundo. Hoy en día, estos recursos nos resultan algo pueriles, como un juego de letras sílabas y palabras.

    Michelet decía que mientras los dedos de la mano medían el dáctilo y el pie batía el yambo, en las selvas del norte, silbaba el viento de la aliteración. (El ritmo dáctilo, de tres en tres, se ayuda con los tres dedos indice, mayor y anular, golpeteando sobre la mesa; y los griegos y latinos, al recitar sus versos habitualmente yambos, o sea de dos en dos sílabas, batían el compás con el pie, a lo que llamaban percutere pedes versus).

    La aliteración, llega a España con las tribus góticas que la invadieron, encontrándose muchos antiguos ejemplos de repeticiones:

    Yo m’era mora Moraima, -morilla de un bel cantar.

    o en antiguos romances y refranes, como éstos donde domina la o, o sólo se emplea la a.

    Ni moro mocoso, ni potro sarnoso.

    La mala llaga sana, la mala fama mata.

    o ciertos trabalenguas que se les hacía repetir a los niños:

    Cabrón pardo pace el campo,
    ¡Par Dios! pardas barbas ha.

    o esta otra de Vargas Ponce (Declamación 1791).

    Feroz fazaña Farfán, -ferir fuerte al fanfarrón.

    Los ingleses tienen muchos de estos refranes y no pocos los franceses, muy aficionados a jugar con los vocablos; pero nos limitaremos a los ejemplos de algunos poetas latinos, entre ellos Ennius, de quien es este curioso ejemplo:

    Africa, terribili tremit hórrida terra tumultu…

    Salamacida spolia sine sanguine et sudore

    O Tite, tute, Tati, tibi tanta, tyranne tulisti.

    Virgilio solía repetir las letras como la s cuando habla del campo de las serpientes y el silbido de esos reptiles:

    Sibila lambebant linguis vibrantibus ora.

    Garcilaso, en España, utilizó felizmente estos recursos, para producir la armonía imitativa:

    En el silencio sólo se escuchaba
    el susurro de abejas que pasaba.

    Espronceda, acaso sin quererlo, en su Himno al Sol, empleó la aliteración silábica:

    Y estático ante ti me atrevo a hablarte.

    Iriarte, de manera muy expresiva, repitió la u para pintar la monotonía en el canto del cuclillo:


    No hay ave tan fastidiosa
    en el cantar como tú,
    cucú, cucú y más cucú
    y otra vez la misma cosa

    Y Quevedo, con su chiste ingenioso, más bien por jugar del vocablo, así cantaba:

    A la orilla de un pellejo
    en la taberna de Lepre,
    sobre si bebe poquito
    y sobre si sobrebebe. Etc.

    También de Quevedo, en sus versos contra el matrimonio:

    Que al que al campo me saca en desafío,

    o Boscán, mucho tiempo antes:

    Yo por querer quisiera querer menos.

    Hay antiquísimas coplas gallegas (siglo XI a XII) que se refieren al origen del apellido Figueroa, que comienzan así:

    No figueral figueiredo
    a no figueral entrey,
    seis niñas encontrara
    seis niñas encontrey.

    Trocón desgallara
    troncón desgalley,
    tods los machucara
    tods los machuquey.

    Entre nosotros (en sud América), tenemos un ejemplo de aliteración breve y aérea, en esta coplilla con que se acompaña el aire, un bailecito de la época colonial:

    Yo me enamoré del aire,
    del aire de una mujer,
    y como el amor es aire,
    en el aire me quedé.

    Estos versos, tienen repetidas muchas veces, las letras e y la a y hay cierto encanto en esa repetición feliz de algunas letras y sonidos.

    Este tema en que se da importancia a la repetición de ciertas letras, las analiza adjudicándoles ciertas características expresivas;
    así la a con su sonido claro y bien determinado da limpieza y sonoridad al verso

    Las largas calles de álamos plantadas.
    Las ya desamparadas vacas mías (Gracilaso)

    La e opaca, sin carácter, produce versos monótonos, indecisos y deslucidos cuando abunda.

    Serena el aire, reverdece el suelo. (Quevedo).

    Y en el mesmo deseo persevere. (Herrera).

    ¡Paveces y entremeses, qué vejeces!...

    La i, es vocal clara, limpia, aguda y rápida, aunque afeminada. Por sí sola produce versos chillones que punzan el oído como las notas de un clarín:

    Ya yo viví y anduve ya entre vivos. (Boscán).

    Sin ti mi Sion, mi bien y mi alegría. (Fr. Luis de León).

    Prodigo triste de mi fin violento. (Argensola).

    Salid sin duelo, lágrimas, corriendo. (Garcilaso).

    La o, llena y robusta, da lugar a versos sonoros y varoniles, sobre todo si se la combina con la m, la n, la r y la t.

    Como son los soberbios son mis hombros. (Quevedo).
    Oye que al cielo toca
    con temeroso son la trompa fiera. (Fr. Luis de León)

    No resonaron tanto
    al sonoroso canto
    con que los dos pastores lastimados
    aliviaron cantando sus cuidados,
    como cuando las hiere bóreas crudo,
    noto furioso de piedad desnudo. (F. de la Torre).

    La u es aguda como la i, penetrante y poco franca.

    Un profundo murmullo lejos suena. (Calderón).

    La monotonía, más que las letras repetidas, se da cuando los acentos caen sobre la misma vocal.
    La gracia y la armonía, depende en gran medida en que haya variedad de vocales acentuadas:

    Turbado siento el corazón latir.
    …….a…….…e……………………o…...i

    Pámpanos nuevos por abril los cubren.
    a…………………e………….………i……..….u

    Escucha , el cantar de mis pastores. (Gracilaso).
    ….u…..……u……………a……………….….o

    Dulce vecino de la verde selva. (Villegas).
    u…..……i…………..……e….….e

    Huésped eterno del abril florido. (Villegas).
    ……e…..…..…e…………..……i….….i (idem).

    La luz, principio de mis dulces as. (Lope de Vega).
    ……u…..…..…i…………..…..…u…..….i

    Aca el nombre y el valor latino. (Moratín).
    …….o…….…o…………….…..…o…...i

    Cubre el Vesubio en humo denso y llamas (Moratín).
    …….u…….…u…………….…u……...e………..a

    Algunos ejemplos del uso de la l en combinación con otras letras:

    Veloz, veloz las alas agita y gime el viento.

    el siguiente ejemplo de Lope de Vega (La Gatomaquia):

    Marchando con tal orden, que la planta
    donde el que va delante la levanta
    estampa el que le sigue,
    sin que el bastón del capitán le obligue.

    De la s:

    Y súbito salió de mano oscura
    silbando sigilosa una saeta.

    de la o y la r:

    El ronco trueno lento retumbando
    por la esfera encendida va rodando.

    Don Enrique de Villena, se ocupó de la ubicación relativa y combinaciones de letras en su Gaya Sciencia.
    Juan de la Encina lo trató en su Arte de trovar.
    Antonio de Lebrija, lo trató en su Gramática.
    Salinas, adaptó los versos a los compases de la música.
    Covarrubias, Cascales, Mayáns, Luzán, Iriarte y Garcés, se preocuparon también de la fuerza, sonoridad y condiciones de las letras, cada cual según su punto de vista, así, Juan de la Cueva dice:

    Blandísima es la l y cuando cantes
    dulzuras, usa de ella y dale asiento
    que a las semivocales adelantes.
    De la r usarás cuando el violento
    Euro contraste al Bóreas poderoso
    con hórrido furor su movimiento.
    La s al blando sueño y al sabroso
    sosiego has de aplicar y de esta suerte
    guarda el decoro a las demás cuidoso.

    También hay ejemplos de mal uso y mal gusto:

    Tienda y atienda quien tiene tienda.
    Tahur, tahur, el nombre dice hurta.

    O este serventesio de Pedro de Cartagena:

    Sin fuerza que fuerza mi fuerza por fuerza,
    me fuerza que fuerce, mi mal no diciendo;
    dolor no consiente que calle, me esfuerza,
    que mal callaré mis males sufriendo.

    o esta duplicación del Infante Don Juan Manuel:

    Descanso de nuestra pena
    pena de nuestra memoria,
    memoria de nuestar gloria,
    gloria de nuestra cadena,
    cadena que así nos ata
    que sinos suelta nos mata,
    y si nos mata vivimos
    vida do nunca sentimos
    quién el sentido desata.

    O este de José Pardo Aliaga en su Oda a la Independencia:

    Aquí la catarata despeñada
    abre profundos cauces;
    y no lejos la brisa embalsamada,
    susurra entre los sauces.

    “Pero valga decir, que el poeta, no debe sujetarse a estas minucias, sino creer a su oìdo, pues de lo contrario, huiría asustada la poesía.
    El verso nace …de la cabeza del poeta o surge espontáneo como Venus del mar de la inspiración, jamás se hace a pedacitos.”
    E. de la Barra (1938-1900).

    Uno de los más bellos ejemplos de un poema con aliteración (en el caso de repetición de palabras o frases, se llama anáfora), lo constituye "Una noche" de José Asunción Silva (colombiano, 1865-1896), a la muerte de su hermana Elvira:


    UNA NOCHE

    Una noche
    una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
    Una noche
    en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
    a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
    muda y pálida
    como si un presentimiento de amarguras infinitas,
    hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
    por la senda que atraviesa la llanura florecida
    caminabas,
    y la luna llena
    por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
    y tu sombra
    fina y lángida
    y mi sombra
    por los rayos de la luna proyectada
    sobre las arenas tristes
    de la senda se juntaban.
    Y eran una
    y eran una
    y eran una sola sombra larga!
    y eran una sola sombra larga!
    y eran una sola sombra larga!
    Esta noche
    solo, el alma
    llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
    separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
    por el infinito negro,
    donde nuestra voz no alcanza,
    solo y mudo
    por la senda caminaba,
    y se oían los ladridos de los perros a la luna,
    a la luna pálida
    y el chillido
    de las ranas,
    sentí frío, era el frío que tenían en la alcoba
    tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
    entre las blancuras níveas
    de las mortüorias sábanas!
    Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
    Era el frío de la nada... Y mi sombra
    por los rayos de la luna proyectada,
    iba sola,
    iba sola
    ¡iba sola por la estepa solitaria!
    Y tu sombra esbelta y ágil
    fina y lánguida,
    como en esa noche tibia de la muerta primavera,
    como en esa noche llena de perfumes, de
    [murmullos y de músicas de alas,
    se acercó y marchó con ella,
    se acercó y marchó con ella,
    se acercó y marchó con ella... ¡Oh las sombras enlazadas!
    ¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las
    [noches de negruras y de lágrimas!...


    Un saludo cordial,
    edelabarra.
    Última edición por edelabarra; 04/08/2009 a las 20:22

  2. #2

    Predeterminado Re: 23. Aliteraciones

    Muchísimas gracias, me resultan realmente muy interesantes lo tema que usted comparte. Saludos y abrazos mil!!!

  3. #3
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    Predeterminado Re: 23. Aliteraciones

    Cita Iniciado por Heraldo Cruzes Mar Ver mensaje
    Muchísimas gracias, me resultan realmente muy interesantes lo tema que usted comparte. Saludos y abrazos mil!!!
    Me complace mucho tu visita y comentario que agradezco, estimado Heraldo, ya ves, en tantos meses, el único comentario es el tuyo,
    se vé que no tenían mucho que decir...
    un saludo cordial,
    edelabara

  4. #4
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    Predeterminado Re: 23. Aliteraciones

    Todas estas lecciones hemos de tener presentes como recursos no como un cuadro que nos de forma.

    Si reunimos todas las lecciones que encontramos en "Cursos de Poesía en el Chat" se hará un volumen extenso de áreas de oportunidad.

    Gracias nuevamente Eduardo por compartir gotas de sapiencia con nosotros.

    Saludos.
    Tras la musa y su perfume...
    Nuestra bella amiga Rosario de Cuenca Esteban, mi Niña primavera, permanece en nuestro recuerdo.
    Así será por siempre.

  5. #5
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    Predeterminado Re: 23. Aliteraciones

    Cita Iniciado por cesarfco.cd Ver mensaje
    Todas estas lecciones hemos de tener presentes como recursos no como un cuadro que nos de forma.

    Si reunimos todas las lecciones que encontramos en "Cursos de Poesía en el Chat" se hará un volumen extenso de áreas de oportunidad.

    Gracias nuevamente Eduardo por compartir gotas de sapiencia con nosotros.

    Saludos.
    Así es estimado César, todo esto es para saber un poco,
    pero no ser esclavo de las reglas o normas;
    la libertad siempre será la mejor consejera y la imaginación;
    muchas gracias por pasar y un saludo cordial,
    Eduardo

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